Home Noticias “Tenemos que trabajar entre todos para erradicar la violencia”

“Tenemos que trabajar entre todos para erradicar la violencia”

El legislador nacional del Frente Renovador manifestó su coincidencia con el documento que elaboró la iglesia. “Es triste llegar a estos niveles de intolerancia pero más aun saber que en lugar de accionar siempre se busca desviar la atención” dijo.

El diputado nacional Oscar Cachi Martínez manifestó su apoyo a las declaraciones de la Conferencia Episcopal Argentina, en donde se expresa la preocupación por los “alarmantes niveles de violencia a los que se llegó en nuestro país”. El legislador agregó “no podemos mirar para otro lado ni intentar politizar todo lo que se diga. La intolerancia también genera violencia al igual que la agresión hacia todo aquel que piensa distinto”.

“Hace algunos meses me reuní con el Obispo de mi provincia, Monseñor (José María) Arancedo y le transmití nuestra voluntad de acompañar en todo lo que sea necesario para ayudar a generar conciencia en la ciudadanía y ser parte de la solución para que podamos tener una sociedad que concilie la paz. Hoy creo que la Iglesia es clara en sus conceptos y es necesario el compromiso político de los que gobiernan para que los niveles de estrés social puedan disminuir” remarcó.

Martínez también avaló las declaraciones del líder de la Diócesis santafesina en cuanto a la “estrecha relación entre el avance del narcotráfico y los niveles delictivos”. Sobre el particular el diputado dijo “no debemos ceder ni un instante en la lucha contra la droga y hay que hacerle saber a los mas jóvenes sobre todo que consumir estupefacientes está mal. Por eso, cuando dialogué con Monseñor (Arancedo) también le dije que íbamos a poner nuestra voz en contra de la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal. Al aumentar el nivel de consumo de drogas se ve considerablemente incrementado el delito, eso es así por más que algunos no les guste que lo digamos”.

Por último volvió sobre lo que definió como “uno de los más grandes problemas que tiene la política de estos tiempos” para referirse a la “intolerancia, la falta de respeto y de capacidad para escucharnos”. Sobre lo que concluyó “duele ver como en lugar de ser parte de una mesa que busque alternativas al conflicto se ataca a quien advierte sobre los flagelos que preocupan a la ciudadanía. Eso no ayuda, sino que agudiza aun más este escenario de fatiga institucional, donde parece que es imposible oír a quien expresa solidariamente sus disidencias”.